Nuestro cliente, empresa del sector asegurador, tenía sospechas de un posible fraude por parte de un lesionado de accidente de circulación. Dicho lesionado estaría exagerando sus dolencias para poder aumentar el importe de la indemnización económica y alargar su baja médica.

Una vez analizado el perfil del lesionado se optó por investigar si dicha persona estaba trabajando activamente o sí, tal y como alegaba, sus lesiones le impedían ejercer su actividad laboral. Gracias a la investigación se pudo demostrar que el lesionado tenía plenas capacidades físicas para desempeñar su trabajo normalmente, pudiendo corroborar que trabajaba de forma activa y sin ningún tipo de limitación física.

Las pruebas obtenidas pudieron ser presentadas legalmente y sirvieron para acreditar el fraude.