Una empresa industrial nos contactó ya que venían sufriendo diferentes hurtos y roturas de piezas por parte, supuestamente, de personal interno. Delante de las carencias de seguridad de las que disponía la empresa era imprescindible la realización de una auditoría de seguridad completa.

Analizado el caso y estudiado el riesgo de las instalaciones, se identificó la necesidad de reforzar la seguridad con cámaras de vigilancia y otros dispositivos disuasivos. Asimismo, se propuso inventariar todo el material susceptible de ser robado, tanto por su alto valor económico como estratégico y organizativo.

La auditoría de seguridad contemplaba tanto la creación de accesos de control como el rediseño de roles y responsabilidades dentro del equipo, adjudicando a todo el personal funciones de control interno y prevención de fraude, entro otras muchas acciones.

Gracias a la implementación del plan de seguridad nuestro cliente no volvió a sufrir actos de hurto o de sabotaje, aumentando la seguridad global del negocio y protegiendo tanto a sus empleados como a sus activos. Desde Winterman realizamos revisiones periódicas a las medidas implementadas con el fin de poder detectar posibles fisuras de seguridad y readaptar las medidas a la evolución constante del negocio.